El deprebook

Mucha gente cree que ser border o bipolar es lo mismo. Es más, mucha gente confunde cualquiera de esos dos diagnósticos con la maniaco-depresión o con la «simple» volubilidad..

 

Pero hay que diferencias enooormes, si no conoces ninguna, échale un ojo a este texto que escribí hace tiempo, y si eres bilingüe (perdón, neta todavía no encuentro uno en español que sirva), échale un ojo a este otro artículo.

 

Si bien mi day by day tiene estos cambios de ánimo y de conducta de manera permanente (qué jodido que lo permanente sea justo lo cambiante) hay épocas en que por razones externas me pongo mucho más «animada» que desanimada. Los psiquiatras y terapeutas que me han atendido a lo largo de los años han concluido que no soy bipolar, si no border (si leen el artículo en inglés, comprenderán lo difícil que es diferenciarlo incluso para ellos) y como yo soy una paciente de esas muy obedientes me conduzco por la vida pensando en ese diagnóstico para ayudarme a vivir. Es decir, no me justifico para no hacer lo que me podría servir o para ser grosera diciendo: «Jijos, no se puede porque soy border». Simplemente ando por la vida recordando que tengo este diagnóstico y que la descripción de los síntomas explica muchas de mis actitudes y que por lo tanto más me vale no exponerme a sobre-estimulaciones afectivas: salir mucho, estar rodeada de mucha gente, tratar de hacerlo todo en un día, creer que todo lo que se me ocurre es buena idea, hacer ejercicio por más de 40 minutos porque no me duele el cuerpo, ni me canso…

 

Justo por andar haciéndole a la deportista me puse mal. No, corrijo: por andar haciéndome la super mujer me puse mal. Verán, tengo ya varios años sintiéndome estable. Eso en mí significa: aunque la depresión mayor se acerca, se aburre porque no le hago caso. Aunque me entran ganas de suicidarme, esas ganas se fastidian porque me la paso diciéndoles: «Miren, nomás doy esta clase, nomás escribo esto, nomás veo si mi amiga tal se puede quedar con este gato…» y se hartan. Vaya, vivir con distimia me ha ayudado muchísimo a entender que la depresión mayor es una especie de alucinación para mí. Vivir con borderline me ha enseñado que me canso si emociono de más, que es prudente no emocionarme tanto, que es prudente buscar silencio, paz, calma, tranquilidad, y que no, de ninguna manera esa «pasividad» significa estar deprimida.

 

Así soy yo, así es mi border. El de otras personas es muy diferente. Ustedes me han contado cómo cuando están sintiendo la manía sí se sienten vivos. Otros de ustedes prefieren la manía a la depresión. No sé si todos estén diagnosticados ni cómo ha sido su proceso de autoaprendizaje, sé que el mío me ha enseñado a estar alerta de estos momentos en que estoy todo el tiempo «de buenas», energetizada.

 

En estos días he dado clase casi todos los días, he salido casi todos los días, me he ejercitado todos los días y además he caminado como si tuviera que mover al mundo mientras lo hago, porque no camino despacito, camino como General furioso, como pateando el pavimento.

 

Por recomendación de todos los que me cuidan ando cargando un smartcatch y las múltiples aplicaciones que monitorean mi actividad, ritmo cardiaco, ingesta calórica y de agua, más de una vez me han dicho: «¡Hey! Ya rompiste el record promedio de pasos de los usuarios de esta app. Te mereces un descanso». Y me dan ganas de pegarle a todo porque obvio que me merezco el descanso, la cosa es que no puedo descansar. No lo consigo.

 

¿Ustedes cómo viven esos momentos en que la depresión, la distimia, la nostalgia, la tristeza los obliga a no moverse?

 

Publicado por Mariaisabel Mota

Soy María. Soy escritora de oficio. Llevo unos 25 años escribiendo y unos 35 entendiendo que padezco depresión. Decidí juntar ambas cosas y comenzar a escribir un libro. Este sitio alberga el proyecto.

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2 comentarios

  1. yo vivo mi depresion buscando aceptarla pero al misml tiempo haciendo una tregue con ella; acepto que no hare las cosas con la misma rapidez o energia de siempre pero que las hare no importa lo lento que tenga que ir. a veces ese acuerdo se rompe cuando busco ir mas alla de mis animos y provoco entonces si caer en una crisis que no me dejara hacer nada. Lo mas dficil es tenerme paciencia a mi misma cuando mi alrededor me exige ir mas acelerado de lo normal

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