Tenía ya unos 5 o 6 años como paciente del Nacional de Psiquiatría, medicada sólo con el tratamiento para la disritmia cerebral y la depresión cuando, por culpa de estar estable, el psiquiatra que me atendí me dijo: «Creo que va siendo hora de que sepas que todo este tiempo hemos estado pensando, trabajando con la idea de que puedes padecer Síndrome de la Personalidad Limítrofe».
Creo que le menté la madre. O eso quise hacer. Lo que sí recuerdo puntualmente es que me solté llorando. Para mí ser border era una maldición absoluta, era categóricamente el peor diagnóstico que me podían dar, mejor díganme que soy esquizofrénica, mejor sí hubiera sido un legradito, y todo para quéeee y todo para quéee…

Y bueno, mi reacción comprobaba el diagnóstico.

La mejor manera que tengo de explicarles qué es ser borderline es este dibujito.

Ser paciente del Nacional de Psiquiatría me ha enseñado a obedecer a una autoridad. La mayor parte de la gente dice que yo no lo hago, que jamás le tengo respeto a mis jefes. Tienen razón… si esos jefes no me impresionan, no me hacen sentir que puedo tenerles confianza en el liderazgo.

En el Nacional hay médicos ultra nerds. Para entrar ahí hay que ser un cerebrito, y el que me dijo que «vamos a empezar a trabajar con el diagnóstico Border» no sólo era un nerdazo, también padecía bipolaridad.

– ¿Y qué vamos a hacer? No hay medicinas para eso. Yo sigo en terapia pero no siempre puedo pagarla.

– Dormir. Vas a dormir. Te vas a obligar a no saltarte una noche de sueño, vas a dormir al menos 9 horas y nunca más de 11.

DAMN. Las noches que no duermo son un premio con doble filo: me siento útil por primera vez en muchos días, pero al mismo tiempo al día siguiente estoy drenada, agotada como si hubiera arado el campo. Anhelo las noches de insomnio, pero le temo a las mañanas/tardes de no poder cargarme, de no saber ni qué estoy haciendo. Dos noches de esas seguidas, pueden descomponerme más de una semana.

El 4 de julio me dio el ataque de pánico, y desde entonces estoy durmiendo más. Me mandaron más Fluoxetina: tomaba 20mg al día y ahora mandaron 40mg. El psiquiatra que me atendió en urgencias, sabiendo por mi historial que puedo botar en manía, me dijo que observara mucho que no me pusiera loca. Obvio no lo dijo así, son la mar de profesionales y siempre hablan con mucha delicadeza.

Me pasé dos noches conciliando el sueño a las 3AM y despertando a las 7AM. Eso es DANGER DANGER DANGER ZONE. Lo comenté con mi Internista de cabecera, quien por supuesto sabe todo mi historial de locura. Le bajé a 30mg.  Ya pude dormir.

OJO: no me bajo y me subo las dosis por mis pantalones. Hace años que llevo un diario de humor dentro de la aplicación del ciclo menstrual (sorry, si eres hombre, vas a tener que fingir que te baja porque las apps para seguir el ánimo son carísimas y además no son fáciles de usar). Registro absolutamente todos los cambios y mantengo informado a mi médico. Tomo en cuenta ciclos hormonales, episodios de crisis, si he comido o no a mis horas, si el estrés… Lo escribo porque tenerlo en la memoria no te confronta con lo que sientes, no te hace darte cuenta que tienes más días buenos que malos, o que tienes días mediocres pero vivibles.

Hoy desperté a las 11. Me dormí a la 1AM. Estoy incómoda porque no he conseguido hacer mi chamba pagada. Estoy encabronada porque no me he hecho de comer. Estoy enamorada de seguir trabajando en este sitio. Estoy fastidiada de que el dinero no alcance y estoy todavía muy overwhelmed (en español se dice sobrecogida, y pos es albur; y en espanglish se dice overwhelmeada y pos… no) por la generosidad de mis amigos, de la gene que confía en este proyecto y que sabe que lo que estoy haciendo no es por mí, es para mí y para nosotros, los locos.

El día será largo aunque empiece tarde. Y tengo que hacerle caso a mis psiquiatras: «A las 12, a la cama. Y te me duermes».

2 comentarios
  1. Geraldine
    Geraldine Dice:

    Es reconfortante leerte y entender tantas cosas… y a la vez sentirse entendida.

    Gracias por este proyecto. Y por darle todo :) brillará

    Responder

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